Control de alcoholemia: lo que necesitas saber

Control de alcoholemia

Si conduces y te para la policía debes tener en cuenta algunos aspectos importantes.

En este informe explicaré qué es un control de alcoholemia, cuál es la base de la obligación de someterse a la prueba, cómo suele desarrollarse en la práctica (primera y segunda prueba), qué derechos y garantías deben respetarse, qué incidencias pueden afectar a la validez de las pruebas y qué consecuencias principales puede tener.

En España, todo conductor tiene la obligación legal de someterse a las pruebas de alcohol practicada por agentes de tráfico, tanto si has cometido alguna infracción al volante; como si no la has cometido (control preventivo de alcohol debidamente autorizado).

La prueba ordinaria de alcoholemia la realiza un agente (autorizado) con un etilómetro (aparato medidor de alcohol) que determina el grado de impregnación alcohólica que lleva una persona. Es lo que se conoce como “soplar”.

Antes de realizarte cualquier tipo de prueba, el agente te debe informar del funcionamiento del control de alcoholemia.

Después, si al soplar das una tasa superior a 0,60 mg/l se iniciará un procedimiento penal; si la tasa es inferior, se te incoará un procedimiento administrativo.

En el ámbito administrativo te enfrentas a la pérdida de 6 puntos y una multa de 1.000 euros.

En el ámbito penal te enfrentas a una retirada de carné de 1 a 4 años y a una de estas tres penas: multa, trabajos en beneficio de la comunidad o pena de prisión.

Centrándonos en el ámbito penal, si el agente te somete a una prueba de alcoholemia y das un resultado positivo superior a 0,60 mg/l deberá someterte a una segunda prueba para confirmar este resultado.  Y si la segunda prueba sigue dando una tasa superior a 0,60 mg/l te debe ofrecer la posibilidad de realizar una prueba de contraste sanguíneo en un centro hospitalario. Y Además deben informarte del derecho a formular alegaciones en ese momento (para que se consignen por diligencia).

En el atestado policial deben constar los datos de identificación del etilómetro y los certificados de calibración del mismo.

Cumplido todo esto, si ambas pruebas superan el 0,60 mg/l, el agente actuante te debe informar de tus derechos como persona investigada pero no detenida.

Además, el agente debe cumplimentar un acta de sintomatología del estado en el que se encuentra la persona: aliento, comportamiento, psicomotricidad…

Consejos, si tienes que realizar una prueba de alcohol y has bebido:

– Habla lo menos posible con los agentes, pues tus manifestaciones suelen ser utilizadas en tu contra: habla pastosa, respuestas enrolladas…

– Si tienes que decir algo, hazlo por escrito en el apartado de alegaciones del atestado policial (tienen obligación de ofrecértelo).

– En ningún caso te niegues a realizar las pruebas de alcohol pues de lo contrario te imputarán un delito de desobediencia castigado con pena de prisión.

– Si no estás de acuerdo con el resultado, solicita una prueba de contraste sanguíneo y que conste en el atestado que lo has pedido. Muchas veces mis clientes me indican que no les informaron de esta posibilidad, pero en el atestado consta que se ofreció y la persona lo rechazó, y consta firmado por el interesado.

– Si no estás conforme con la actuación policial no discutas con los agentes, haz constar esta disconformidad por escrito, indicando, por ejemplo: “no conforme”, o “no se me ha informado debidamente”, “no me permiten hacer la prueba de contraste”, “no me desplazo voluntariamente a las dependencias policiales” … “no puedo soplar por mi enfermedad” …

– Hay personas que graban la conversación con los agentes.

En conclusión, ante una prueba de alcoholemia puedes:

– Hacer observaciones

– Pedir un análisis de sangre como prueba de contraste

También debes tener muy presente que:
Negarte a soplar es delito. No es una simple multa. Puede implicar prisión y retirada del carnet. Incluso negarte a la segunda prueba también puede considerarse delito.

– No te pueden obligar físicamente a soplar, pero eso no significa que puedas negarte sin consecuencias.

– Si das positivo:

  • Puede haber sanción administrativa (multa, puntos)
  • O incluso penal si superas ciertos límites
  • Te pueden inmovilizar el coche

Además, tu comportamiento también importa. Los agentes pueden anotar síntomas (habla, equilibrio, actitud), y eso puede influir en un juicio.

Entonces, ¿qué debes hacer en la práctica en un control de alcoholemia?

– Colabora siempre
– Mantén la calma
– Haz las dos pruebas
– Si dudas del resultado, pide contraste
– Deja constancia de cualquier irregularidad

Y lo más importante:
– No discutas
– No te niegues
– No hables, lo que tengas que decir hazlo por escrito.

En resumen:

Si actúas de esta manera, permitirás que cuando yo tenga que defender tu caso, lo pueda hacer de la manera más efectiva y ganar el asunto o en su defecto que las consecuencias sean las mínimas. Confía en mí, llevo exclusivamente delitos de alcoholemias y contra la seguridad del tráfico desde hace más de 20 años.